El conocimiento del cliente es el eje sobre el que gira todo proceso de asesoramiento.
Cada persona tenemos unas circunstancias singulares que, incluso, van cambiando en nuestra vida. Nuestras necesidades personales cambian según crecemos y maduramos.
Nuestros objetivos vitales evolucionan con nosotros.
No todos compramos la misma ropa, el mismo calzado, o nos gustan los mismos colores.
Nuestras decisiones económicas son en realidad decisiones personales.




