Aunque las autoridades, políticos y grandes corporaciones quieren alejar el fantasma de una nueva recesión del debate público, son varias las voces que alertan de un nuevo periodo de decrecimiento y, como es natural, los pequeños y grandes inversores nos preguntamos cómo adelantarnos a ella y cómo actuar.
¿Cómo predecir una recesión?
Son varias las pistas que tenemos sobre la mesa que crean un clima de incertidumbre y podrían indicarnos el desplome, o al menos el decrecimiento de la economía: las guerras comerciales desatadas por Estados Unidos, la contracción de la economía China, la reducción del crecimiento en las principales economías europeas, el Brexit, etc.
A esto hay que añadir las características propias de una economía cíclica: la economía estadounidense se ha expandido en los últimos 10 años, por lo que no sería extraño ver ya un cambio en la curva y ya sabemos que la economía americana arrastra al resto.
Sin embargo, el FMI se esfuerza en explicar que esto no tiene por qué desembocar en recesión, sino en apenas un bache en el crecimiento. El problema es que tanto el FMI como la Oficina Estadounidense de Investigación Económica no identifican oficialmente una recesión hasta tiempo después de que esta haya empezado.
Entonces ¿cómo podemos saber que se aproxima la recesión? Este útil e interesante artículo de Capital Ideas nos da unas claves muy valiosas a tener en cuenta. Aunque los autores nos advierten que cada período de recesión puede ser diferente y desencadenado por distintas causas, el aprendizaje histórico nos permite conocer una serie de pistas que advierten de la llegada de una recesión en este orden:
- Comienzan a descender los beneficios de las grandes empresas desde sus máximos del ciclo económico.
- Se invierte la curva de tipos de interés de manera que el rendimiento de los títulos a largo plazo es inferior al de los títulos a corto plazo.
- Aumenta el nivel de desempleo.
- Cae al menos un 10% la construcción de viviendas.
- Cae al menos un 1% del indicador de Leading Economic Index®
¿Cómo actuar ante una posible recesión?
El problema es que estas claves, aunque fiables, no son infalibles ni suponen un seguro para los inversores, porque no solo hay que saber predecir la crisis, sino saber actuar ante ella en el momento preciso. En esta noticia de Cinco Días nos cuentan cómo aquellos que predijeron la inminencia de la recesión a principios de este año y actuaron para prepararse frente a ella ya están perdiendo dinero.
En este sentido, Capital Ideas nos regala dos advertencias:
«El mercado de renta variable suele alcanzar su nivel más alto varios meses antes de que se inicie una recesión».
Mientras que por otra parte:
«Algunas de las mayores rentabilidades pueden producirse en las últimas fases del ciclo [recesivo] o inmediatamente después de que el mercado haya tocado fondo».
Es por esto que reaccionar de manera brusca suele ser contraproducente para el inversor, e incluso puede merecer la pena no reaccionar y mantener la inversión para no perder los beneficios de la recuperación.
La predicción y la mejor actuación frente a una recesión depende de tantas variables que se hace extremadamente compleja, por lo que, ante la dificultad, lo mejor es dejarse asesorar por un experto capaz de analizar todos los detalles que forman el gran rompecabezas de la economía.
